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Suma Coahuila ya 12 feminicidios en 2026; cifras superan al año anterior
Coahuila

Suma Coahuila ya 12 feminicidios en 2026; cifras superan al año anterior

Alerta especialista normalización de conductas que llevan a tragedias en el estado

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Autor: Paola Casas
14 de octubre de 2026 a las 08:58 · 463 Vistas · 2 min de lectura

Saltillo, Coah.- Detrás de un feminicidio pueden existir antecedentes de celos, conductas de control, humillaciones y agresiones que durante meses o incluso años fueron normalizados dentro de una relación de pareja, advirtió el sicólogo Fernando Villarreal, al analizar los patrones de violencia que pueden anteceder a estos crímenes.

La advertencia surge luego del asesinato de Karla Hernández de la Cruz, de 40 años, ocurrido ayer en Piedras Negras, un caso que elevaría a 12 las víctimas de feminicidio identificadas en Coahuila durante 2026.

La mujer fue atacada con un martillo y un machete en el fraccionamiento Las Praderas. Su pareja, Ángel de Jesús “N”, de 45 años, llamó a la Policía Municipal para informar que la había asesinado y solicitar que acudieran a detenerlo.

Familiares señalaron que la pareja mantenía una relación conflictiva y que existían antecedentes de violencia en contra de Karla. Además, señalaron que el hombre es adicto al cristal y que esa era la principal causa, además de los celos.

Vecinos indicaron que los pleitos verbales eran constantes y que incluso en ocasiones escalaban a lo físico en el exterior de la vivienda.

Elementos de la Agencia de Investigación Criminal y de Servicios Periciales llegaron al domicilio, en el cual acordonaron la zona y, tras fijar las evidencias, se procedió al levantamiento del cuerpo y su traslado al Servicio Médico Forense.

Conductas

Para Villarreal, la conducta posterior de Ángel de Jesús abre distintas posibilidades sicológicas, desde una manifestación de culpa o miedo hasta un intento de recuperar el control de la situación, aunque aclaró que ninguna de estas hipótesis puede confirmarse sin una evaluación directa.

Explicó que en algunos agresores pueden presentarse rasgos de personalidad relacionados con la necesidad de control, impulsividad, desregulación emocional o incluso alteraciones en la percepción de la realidad.

El especialista sostuvo que uno de los aspectos más preocupantes de la violencia de pareja es su evolución progresiva, pues conductas aparentemente cotidianas pueden convertirse en mecanismos de sometimiento.

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En algunos casos existe un patrón progresivo donde se busca el control hacia la pareja”, explicó.

Detalló que esta escalada puede comenzar con celos, vigilancia del teléfono celular y restricciones sobre amistades, familiares o actividades laborales, para posteriormente avanzar hacia humillaciones, aislamiento, amenazas y agresiones físicas.

Indicó que los celos no son una demostración de amor y que la confianza dentro de una relación tampoco debe confundirse con la aceptación de faltas de respeto.

La problemática también se refleja en las denuncias por violencia familiar. Durante el primer semestre de 2026, Coahuila registró 7 mil 418 carpetas de investigación por este delito, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Interrogantes

Otro caso que ha generado interrogantes sobre el comportamiento posterior de quienes cometen homicidios es el asesinato de Abel Castillo, de 21 años, cuyo cuerpo fue localizado en San Buenaventura, luego de que presuntamente se encontrara con Martín “N”, a quien había conocido mediante una aplicación de citas.

Durante su audiencia, manifestó arrepentimiento, pidió disculpas a la familia y atribuyó su comportamiento al consumo de sustancias. Aunque se trata de un homicidio distinto a los feminicidios, el caso muestra la importancia de analizar con cautela las declaraciones posteriores de los señalados como responsables.

En este sentido, Villarreal explicó que confesar un crimen, solicitar la presencia de las autoridades o manifestar culpa no permite, por sí solo, determinar el estado sicológico de una persona ni establecer si existe un arrepentimiento genuino.

 

 

Escalan actos de violencia feminicida

La violencia feminicida en Coahuila ha rebasado las cifras registradas durante 2025, luego de que un recuento periodístico identifica a al menos 12 mujeres víctimas de muertes violentas investigadas como feminicidio, en 11 hechos distintos ocurridos en lo que va de 2026, frente a los nueve casos reportados oficialmente al cierre del año anterior.

El más reciente corresponde al de Karla Berenice Hernández de la Cruz, de 35 años, asesinada ayer 13 de octubre en Piedras Negras, donde habría sido atacada con un martillo y un machete por su pareja sentimental, Ángel “N”, de 45 años, quien Luego llamó al 911 para informar sobre el crimen y pedir que acudieran a detenerlo.

La Fiscalía General del Estado mantiene abierta la investigación por posible feminicidio, mientras familiares y amistades de la víctima han manifestado su consternación mediante mensajes de despedida en redes sociales.

El primero

El primer caso del recuento ocurrió el 27 de enero, en San Pedro, Coahuila, donde Julieta Collazo Bordallo, de 54 años, fue asesinada por estrangulamiento, presuntamente por su hijo José “N”, de 24 años, quien está detenido.

En junio se documentaron tres casos. El día 3, Mónica Edith Sánchez, de 32 años, fue asesinada a balazos en Ciudad Acuña, presuntamente por su expareja, quien posteriormente se quitó la vida. Dos días después, María de la Luz Benavente, ciudadana estadunidense, fue asesinada por asfixia en Allende, mientras que a mediados del mismo mes, Laura Cadena Rodríguez, de 43 años, fue privada de la vida en Acuña, presuntamente por su hijo Salvador “N”.

Julio concentró otros cuatro casos, entre ellos el asesinato de Diana Marina López Mérida, de 41 años, ocurrido en la colonia Santa Bárbara, en Saltillo, y el de Silvia Aracely Ochoa Ramos, de 38 años, en Monclova, cuyos principales sospechosos fueron sus exparejas sentimentales.

En el caso de Diana Marina, el señalado como responsable fue localizado sin vida en el Estado de México, mientras que Ramiro “N”, acusado del feminicidio de Silvia Aracely, fue detenido en Texas, donde se iniciaron gestiones para su entrega a las autoridades mexicanas.

También se documentó la muerte violenta de Andrea Victoria, una niña pequeña, asesinada en Matamoros, cuyo padrastro fue señalado como probable responsable, así como el feminicidio de Nora Cecilia Salazar Chávez, de 28 años, asesinada el 26 de julio en Torreón, presuntamente por su pareja, con quien existían antecedentes de violencia.

Multihomicidio

Uno de los episodios más graves ocurrió el 4 de agosto en Saltillo, cuando Chad “N”, ciudadano estadunidense, fue señalado por un multihomicidio en el que perdieron la vida Ana Laura de León Morín y su hija, Laura Jaqueline Mora de León, además de Emanuel Montero. El imputado fue vinculado a proceso por doble feminicidio y homicidio calificado.

En octubre también se registró el feminicidio de Alejandra Ramírez Chairez, de 20 años, localizada sin vida el 9 de octubre en el ejido Santo Tomás, en Matamoros, luego de haber sido reportada como desaparecida. Jesús Alejandro “N” fue detenido y vinculado a proceso por su probable responsabilidad en este crimen.

Así, el recuento de 2026 identifica tres víctimas más que las nueve al cierre de 2025, lo que representa un aumento preliminar del 33.3 por ciento.

 

Con información de Armando Valdés

madpf

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